El pasado viernes 28 de marzo realizamos nuestra esperada excursión a Cádiz y Jerez. La ruta comenzó bien temprano por la mañana con un tiempo espectacular.
En nuestro camino hacia el área de servicio de Los Abades en Alcalá de los Gazules, comprobamos que el embalse de Charco Redondo estaba repleto de agua, como hacía mucho tiempo que no veíamos. Un aplauso espontáneo surgió de todos los que estaban en el autobús (no del conductor, claro 🙂).
Tras un magnífico y ordenado desayuno en la cafetería, con los estómagos llenos y el ánimo por las nubes, seguimos nuestro camino hacia la tacita de plata, donde visitamos los oratorios de San Felipe Neri y la Santa Cueva, así como el Hospital de Mujeres, localizaciones privilegiadas de una ruta sacra que a nadie dejó indiferente. Admiramos, como no, sus más valiosas joyas, los cuadros de Murillo, el Greco y Goya, amén de otros muchos detalles en relación a la arquitectura, pintura e imaginería de los tres espacios. También descubrimos algunas anécdotas y curiosidades que completaron la visita.
Tras el almuerzo y la sobremesa bajo un sol espléndido, seguimos nuestro camino a Jerez. Allí disfrutamos del espectáculo de danza e interpretación del grupo Aracaladanza, titulado “Va de Bach”, una magnífica reivindicación hacia el consumo de la música de Bach en un mundo invadido por el Reggaetón, donde música, danza y color sugerían distintas sensaciones hacia las obras más conocidas del conocido compositor.